Vive una de las celebraciones religiosas y culturales más emocionantes de Bolivia: la Fiesta Grande de San Roque, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Cada año, desde el 15 de agosto hasta el segundo martes de septiembre, la ciudad de Tarija se transforma en un escenario lleno de fe, música, danza y tradición. La devoción a San Roque, protector de los enfermos y de quienes más sufren, se remonta a la época colonial.
Hoy, la fiesta sigue viva gracias a la transmisión de padres a hijos, convirtiéndose en el corazón espiritual y cultural de Tarija, donde más de 5000 chunchos promesantes peregrinos hacen sus recorridos por diferentes lugares de Tarija y la Iglesia de San Roque abre sus puertas para recibir a miles de fieles, mientras las calles se llenan de color, aromas y sonidos que marcan el pulso de la celebración.